Por Gonzalo Sayavedra - sayavedrag@yahoo.com
Hay que comprender por qué el sistema económico imperante es insostenible. Por eso les comparto algo sencillo y que está al alcance de todos, para que podamos ser parte de un cambio necesario y que nos beneficie como conjunto. Seguramente muchos ya están siendo parte con hábitos de consumo, uso, compra más sostenibles para la vida cotidiana y el impacto que ello genera…pero muchos aún (me incluyo) seguimos medio colgados de una rama…
“Un sistema económico liberal, cuyo objetivo es la búsqueda del lucro a corto plazo por intereses particulares, no toma en cuenta los costos a largo plazo de la degradación del medio-ambiente.
Los modelos económicos actuales son igualmente inaptos para estimar a su justo valor la “producción” de la naturaleza, indispensable a nuestra sobrevivencia: producción de oxígeno, fijación del gas carbónico por los bosques y océanos, regulación de la temperatura, protección contra los rayos solares, reciclaje químico, repartición de las lluvias, producción de agua potable, producción de alimentos, etc.
Si nuestros modelos económicos integraran el costo real de la destrucción de la naturaleza, de la contaminación, de modificaciones climáticas, esto cambiaria radicalmente nuestra estimación de lo que es “rentable” de lo que no lo es..”
La producción de la naturaleza ha sido avaluado a 55.000 Mil Millones de dólares por año por un grupo de científicos del Institute for Ecological Economics de la Universidad de Maryland en 1997.”
Fuente: http://www.syti.net/ES/Topics2.html#7
Más allá que los gobiernos, grandes corporaciones, industrias y empresas tienen gran parte del trabajo de cambio por hacer, la mejor manera que c/u de nosotros seamos agentes de cambio (aporte de un grano de arena) es que cada uno de nosotros promueva/incentive iniciativas acordes con la sostenibilidad ¿cómo? Simplemente sustituyendo nuestra compra /uso / adquisición por productos / servicios / bienes y hábitos que sean parte de un nuevo paradigma económico:
- Residuos domiciliarios: con sólo separar residuos recuperables y no recuperables damos un gran paso. Hoy recorren las calles de Buenos Aires y otras ciudades por ejemplo, cooperativas de recicladores urbanos (formalmente cooperativizados) a los que favorecemos su existencia.
- Transporte: usar bicicletas y transporte público mayoritariamente. Minimizar el uso de auto particular, y en caso de decidir actualizar modelo de auto o simplemente comprarse uno nuevo evaluar seriamente los nuevos modelos del mercado (ya están a la venta) con sistemas de propulsión más sostenibles por ejemplo vehículos híbridos como el Toyota Prius http://www.toyota.com.ar/cars/new_cars/prius/index.asp
- Luz, agua y calefacción: usar sólo lo necesario. Apagar luces que no se usan, cerrar grifos en momentos inutilizados (incluso en pausas de duchas y lavado de dientes) y no acondicionar ambientes más de lo necesario (25ºC)
- Compras: no comprar lo que no es necesario. Juguetes de mala calidad, ropa excesiva, productos desechables que podrían ser reemplazados por no desechables (saquitos de té en lugar de té en hebras por ejemplo). Vasos de vidrio en lugar de plástico. Bebidas en envases retornables en lugar de envases descartables. Hacer las compras con bolsas de tela en lugar de bolsas de nylon (muchos supermercados como Jumbo, Carrefour, etc ya venden bolsas de tela para compras)
- Refacciones/Ampliaciones/Construcciones domésticas con sistemas de energías renovables: pensar seriamente como opción los sistemas de energías renovables para incorporarlos a nuestros proyectos domésticos (solar, eólico). Colectores solares en los techos en lugar de calefones a gas para calentar agua (eliminamos una fuente de consumo de gases de efecto invernadero), celdas solares como complemento a la red eléctrica (minimizamos el consumo eléctrico de una fuente que generalmente es emisora de gases de efecto invernadero como lo son las centrales eléctricas térmicas por ejemplo la Central Costanera). Molinos eólicos en quintas, casas de fin de semana para la bomba de agua, luz eléctrica, calefacción, etc (también minimizamos el consumo eléctrico desde fuentes emisoras de gases de efecto invernadero) http://www.mundosolar.com.ar/joomla/
Si googleamos todas estas posibilidades surgirán muchas alternativas. Es decir en los casos que el cambio individual aún no sucedió no se debe a falta de recursos /opciones /alternativas, sino más bien a que aún no se tomó la decisión (crítica por cierto).
Incluso un proyecto / gasto / inversión ya se podría hacer a prácticamente a los mismos costos que las opciones convencionales simplemente reasignando gastos / inversiones en estas opciones sustentables. En el análisis económico de factibilidad también es importante incluir el ahorro presupuestario mensual por el gas y luz no consumidos de las redes convencionales debido a los sistemas renovables (colectores solares, paneles fotovoltaicos y generadores eólicos). Hagan la prueba y se sorprenderán.
Gracias por el tiempo para leerlo, si lo consideras útil difundirlo entre tus contactos será otro grano de arena hacia la sustentabilidad de nuestras sociedades.
Gonzalo Sayavedra
sayavedrag@yahoo.com
